LONGi, JinkoSolar y JA Solar ocupan las tres primeras posiciones del ranking mundial de fabricantes de módulos fotovoltaicos elaborado por Wood Mackenzie para 2026, en un contexto marcado por la sobreoferta global, la presión sobre la rentabilidad y la reconfiguración de las cadenas de suministro impulsada por las tensiones comerciales.
El informe de Wood Mackenzie, que se publica dos veces al año y se basa en encuestas a fabricantes, información pública, bases de datos propias y entrevistas con actores del sector, evalúa a 48 fabricantes de módulos fotovoltaicos de silicio cristalino de diez países, que representan el 65% de la capacidad mundial de producción y el 83% de los envíos globales.
La consultora ha analizado a las empresas a partir de diez criterios, entre ellos la utilización de capacidad, la madurez tecnológica, la salud financiera, la resiliencia de la cadena de suministro, los estándares ESG, la fiabilidad y la inversión en investigación y desarrollo.
Aunque China mantiene una posición dominante en el sector, con nueve de los doce fabricantes que ocupan las diez primeras posiciones del ranking, los productores orientados a mercados protegidos o con altas barreras comerciales han ganado protagonismo. En este contexto destacan la india Adani Solar, que ocupa la sexta posición; la singapurense Elite Solar, en octavo lugar; y la surcoreana Qcells, que cierra el top diez.
«Los fabricantes chinos continúan liderando a nivel mundial en escala de producción, avance tecnológico y eficiencia operativa. Sin embargo, la intensa presión financiera derivada de la sobreoferta está acelerando cambios estructurales en todo el sector», señala Yana Hryshko, directora de Investigación de la Cadena de Suministro Solar de Wood Mackenzie.
La evolución tecnológica también marca la transformación del mercado, ya que los módulos TOPCon representaron más del 80% de los envíos realizados por los diez principales fabricantes durante 2025, confirmando que la transición hacia la tecnología de tipo N está prácticamente completada entre los líderes de la industria. En concreto, la eficiencia de estos módulos alcanzó el 24,8% durante el año, según el análisis.
No obstante, el fuerte volumen de envíos no se ha traducido necesariamente en rentabilidad. La sobreoferta global continua presionando los márgenes de la industria y los principales fabricantes chinos han seguido registrando pérdidas conjuntas de 5.500 millones de dólares en 2025. En contraste, la mayoría de los fabricantes no chinos mantuvieron beneficios gracias a mejores condiciones de precios en mercados protegidos.
Pese a este escenario, la utilización media de la capacidad productiva entre los diez principales fabricantes aumentó hasta el 70% en 2025, frente al 67% registrado el año anterior, una señal de mejora en las condiciones de demanda. Paralelamente, las compañías han acelerado la diversificación geográfica de sus operaciones para reducir su exposición a las tensiones comerciales y cumplir con requisitos de localización industrial. Actualmente, nueve de los diez principales fabricantes cuentan con instalaciones productivas en al menos dos países.
Además del ranking general, Wood Mackenzie ha otorgado su calificación Grade A a 25 fabricantes para 2026, una distinción que reconoce a aquellas empresas que cumplen los estándares más exigentes de fortaleza operativa, fiabilidad y transparencia, y que sirve como referencia independiente para promotores, desarrolladores y propietarios de activos solares en sus procesos de selección de proveedores.




